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Bombas de achique · Getafe

Bombas de achique en garajes del Sector III y Juan de la Cierva: la revisión de otoño antes de las tormentas

28 de septiembre de 2026·Lectura de 4 min
Mantenimiento de bombas de achique en un garaje comunitario de Getafe

En Getafe, el otoño llega casi siempre de la misma forma: después de semanas de calor seco, una DANA o una tormenta de las que descargan en poco tiempo muchísima agua. Para las comunidades con garaje subterráneo del Sector III y de Juan de la Cierva, ese primer chaparrón fuerte es el examen de verdad para las bombas de achique. Cuando funcionan, nadie se acuerda de ellas. Cuando fallan, la comunidad se encuentra con plazas de aparcamiento anegadas, trasteros con agua y una reparación que siempre cuesta más que la prevención.

Por qué el Sector III y Juan de la Cierva son zonas sensibles

El Sector III se construyó en gran parte entre los años setenta y ochenta, con bloques altos y garajes comunitarios de uno o dos sótanos. Muchas de esas instalaciones conservan pozos de achique pequeños para lo que hoy se considera una lluvia intensa, y bombas que se han ido cambiando por separado sin revisar el conjunto: boyas, válvulas, tuberías de impulsión y cuadro eléctrico.

En Juan de la Cierva conviven edificios de distintas épocas y calles con pendiente hacia las rampas de acceso. Cuando la red municipal va al límite en una tormenta, el agua de la calzada acaba entrando por la rampa y llega directamente a la rejilla del garaje. En ese momento la bomba tiene que arrancar sin titubeos y evacuar un caudal alto durante un buen rato.

Qué suele fallar después del verano

Tras varios meses prácticamente sin trabajar, estos son los problemas que más encontramos en las revisiones de septiembre y octubre en Getafe:

  • Flotadores atascados por grasa, bolsas o restos que han caído al pozo, de modo que la bomba nunca recibe la señal de arranque.
  • Lodos y arena en el fondo del pozo, que reducen su capacidad y desgastan el rodete de la bomba.
  • Válvulas antirretorno bloqueadas que devuelven el agua al pozo y provocan arranques y paradas continuos.
  • Protecciones eléctricas disparadas o alarmas desconectadas: la bomba no funciona y nadie lo sabe.
  • Instalaciones dobles con una sola bomba útil, porque la segunda se averió hace tiempo y no se repuso.
Para comunidades del Sector III y Juan de la Cierva: si vuestro garaje tiene la rampa orientada hacia una calle en pendiente o ya ha tenido entradas de agua en años anteriores, conviene hacer la revisión de las bombas de achique antes de mediados de octubre, cuando suelen llegar los primeros avisos por tormentas.

En qué consiste un mantenimiento completo

Comprobar que la bomba "hace ruido" no es suficiente. En nuestras revisiones de bombas de achique en Getafe seguimos siempre el mismo protocolo: limpieza del pozo y retirada de lodos, comprobación del recorrido libre de las boyas y de los niveles de arranque y paro, prueba real llenando el pozo con agua, medición del consumo eléctrico de cada motor para detectar desgastes, revisión de válvulas antirretorno y tuberías de impulsión, y verificación del cuadro de maniobra y de las alarmas. Cuando hay dos bombas, confirmamos que alternan correctamente y que cada una puede asumir sola toda la carga.

Al terminar, la comunidad recibe un informe sencillo con el estado de cada elemento y, si algo necesita corregirse, una propuesta ordenada por prioridad: qué hay que resolver antes de las lluvias y qué puede planificarse para el próximo ejercicio.

Cada cuánto conviene revisarlas

Para un garaje que solo recoge agua de lluvia, recomendamos como mínimo dos revisiones al año: una a finales de septiembre y otra antes de la primavera. En garajes donde la bomba también evacúa filtraciones del terreno o donde ya ha habido incidencias, lo aconsejable es una revisión trimestral. Un contrato de mantenimiento cuesta mucho menos que una sola inundación, y además deja a la comunidad con un historial documentado que facilita cualquier trámite con el seguro.

Aprovechar la ventana de otoño

Ahora es el mejor momento: los pozos suelen estar secos y se limpian con comodidad, y aún hay margen para sustituir una boya, una válvula o incluso una bomba antes de que lleguen las lluvias de octubre y noviembre. Esperar a la primera tormenta significa trabajar con urgencia y, muchas veces, con el garaje ya lleno de agua.

¿El garaje de tu comunidad en el Sector III o Juan de la Cierva está listo para las lluvias?

Revisamos pozo, bombas y cuadro eléctrico y te entregamos un informe claro antes de la primera tormenta.

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